Convivencia navideña. Con dos textos: Regalo de Navidad (Silviano Martínez) y de Leonardo Boff: Navidad: fiesta de la humanidad de Dios y de la comensalidad humana.

???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ????????????????????????

(Florilegio con fotografías de la convivencia familiar navideña y dos textos). Gráficas de Silviano y cuando su servidor aparece, de seguro son de Diana o de Sandra)

 

(FANT10)

 

 

 

                                         REGALO DE NAVIDAD

 

                                        Silviano Martínez Campos

 

— ¡De seguro fuiste a comprar los regalos para compartir entre tus numerosas amistades!

—  ¡Otra vez tu!, ¿por qué te da por interrumpir cuando escribo?, Ahora le tocaba a La Musa, no a ti.

—Observé el título de tu escrito y me dije: este Silviano está en mis dominios, no es tan objetivo. Además, tan dadivoso, de seguro ya fuiste a mercar tu regalo. Te vi en el centro curioseando aparadores.

—Nada más curioseando, duende indiscreto, la curiosidad es lo único que nos dejó el neoliberalismo. Están de moda los hermanos incómodos y tú eres uno de ellos. Qué es eso de mercar, te creía más moderno.

—Mercar no es arcaísmo, es tan de moda que todo el mundo le está tributando adoración. Por lo demás, soy duende cibernético. Acabo de regresar de la antigüidá y me traje en equipaje uno que otro arcaísmo, para tu regalo.

—Así es, estoy por recibir arcaísmos. El otro día recibí el don de un amora y me lo regaló un niño.

—Estás muy  alrevesado, lo que tú quieres decir es que te regalaron un amor.

—Un amora. Pero mira, duende juguetón, dicen que no se puede regresar al pasado y volver, así es que no fuiste a la antigüidá. En cambio sí puedo viajar al futuro y traer de regreso  mi presente. Voy y vengo y te traigo un amora.

???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ????????????????????????

—Voy y vengo y te traigo un amor.

—Voy y vengo y te traigo un amora.

—Voy y vengo y te traigo una cruz.

—Voy y vengo y te traigo una esperanza.

—Voy y vento y te trago una A.

—Voy y vento y te traigo una Z-

—Voy y vengo y te traigo un pez.

—Voy y vengo y te traigo pan y vino.

—Me trambuluqueaste, ¿cómo viajas al futuro?.

—Dí  tu primero, ¿cómo viajas al pasado?.

—Me trepo en la espalda del tiempo y dejo llevarme por sus alas. El aleteo en su vuelo me transporta poco a poco a las regiones donde surgen los sueños. Capto las claves perdidas y desando el camino guiándome por el parpadeo de las estrellas o el suspiro de los grillos. Te toca.

—Eso está muy oscuro y ni es tan original. Yo atrapo un rayo de sol y como la araña en su hilo me transporto a la velocidad del pensamiento, vago por galaxias y universos y te traigo noticias de lo maravilloso. Sigues.

—Eso es sicodélico y ni tan original. Yo hago mía una canción ranchera, desentraño su compás terciario o cuaternario y me remonto al tiempo en que el hombre cantaba y bailaba en amistad con plantas y animales aceptando los aplausos de la Luna. Sigues.

—Eso es premoderno, ya hasta la pisamos. Yo  pido prestado a Mozart y a Beethoven ese compás terciario y cuaternario, los comparo con tu canción ranchera y luego verifico si en ellos pueda estar la clave del mundo. Vas.

—Eso es megalómano. Yo pregunto a una etnia, arcaísmo viviente, por qué se conforma sólo con tierra, pan, escuela, medicina, le  respeten su ser y su pasado y la dejen vibrar con su cultura enamorada del Universo. Te toca.

???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? SDC14673 ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ????????????????????????

—Eso es anticuado. Por eso estoy de acuerdo y pregunto a un imperio, a un potentado, por qué siega su futuro cerrando el paso a la gran ciudad del mundo, la gran Jerusalén de la unificación humana, e impide hacer real la utopía de la Nueva Tierra. Sigues.

—Eso es ideológico, además de pretencioso. Te regalo el arcaísmo del pez, y de paso una cruz: ICHTHUS (pez, en griego) =Iesus Christos Theou Uios Soter=Jesucrisato, Hijo de Dios, Salvador.

—Te regalo un Amor A y de paso una esperanza. Amora, aroma de Navidad, la sonrisa de un niño callejero.

???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ????????????????????????

—¿Y cómo viajaste al futuro?

—De la primera A, el presente, a la segunda A, el futuro. Regreso leyéndola al revés y te regalo un amora, un aroma, el aroma navideño de la sonrisa de un niño, un regalo navideño recibido en la calle, uno de esos días atribulados. ¿Y cómo regresaste al pasado?.

—Igual, te dije que era Amor, lo leí al revés y resulta Roma, y es lo mismo. Al calvario se regresa por Roma y por Roma se viaja al futuro. Para regresar lo lees al revés y queda AMOR. Es lo mismo: Amor, Roma, A Roma, Aroma, Amor A.

—Ahora tú me trambuluqueaste. Nada de eso es novedoso, se me hace que ambos la regamos.

—De eso se trata, muchachito, de regarla. Regar por todos lados la noticia de que la sonrisa de un niño, recibida con devoción,  puede darte la clave del mundo. ¿O a poco en el Jesús niño no podemos estar recibiendo el regalo de la sonrisa de Dios?

—Ora sí te agarré, duendecillo, con que te incluyes, ¿por qué?

—Porque soy tú mismo que te preguntas desde el presente y te contestas desde el futuro. En cambio, tú eres un traidor.

—Ya lo sabía, ni me cuesta reconocerlo. A lo largo de la vida no sólo me he traicionado a mí mismo, sino he sido traidor al negar en hechos y palabras la buena noticia que nos cayó desde las alturas.

—No hombre, eres un traidor porque tráis desde el presente al futuro los lamentos del hombre afligido, las quejas contra los hermanos incómodos, las angustias de los torturados por la vesanía o el hambre, en los aromas de las oraciones concertadas en la comunidad creyente.

—Y tú eres también un traidor porque tráis al presente la esperanza vital cifrada en la sonrisa de un niño, la confianza en una comunidad orante, la certidumbre de que quien hace la paz y la justicia está sacando para él y para todos,  el pasaporte hacia la Tierra  Prometida,  el gran Regalo de Navidad, me lo dijo un pececito.

—Siempre que nos trenzamos en polémica quedamos tablas. Te dejo, escríbele a tu musa.

—Musa de los Vientos: por culpa de un duende entremetido, no logré elaborar una carta navideña dirigida a ti, en la cual pretendía pedirte, como regalo de Navidad, me dieras paz y bien y lo hicieras extensivo a mis familiares, amigos de Guía, Etcétera, Porqué, colegas y a todo el mundo y, desde luego, a mis posibles lectores.

—Narciso pretencioso: tus deseos sean cumplidos. Desde la muerte (es un decir) de Chon y de Benita, te me había olvidado, así es que para comunicarme hoy contigo, me disfracé de duende y has de disculpar la treta.

 

(Publicado en GUIA, Semanario Regional Independiente, Zamora, Mich., México, Las Ventanas Pág. 4-B, 22/XII/1996. Y en  ETCETERA, semanario, La Piedad,   Mich.,   17/I/1997 )

???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ????????????????????????

++++++++++

???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ????????????????????????

NAVIDAD: FIESTA DE LA HUMANIDAD DE DIOS Y DE LA COMENSALIDAD HUMANA

24/12/2014

La Navidad está llena de significados. Uno de ellos ha sido secuestrado por la cultura del consumo que, en vez del Niño Jesús, prefiere la figura del vejete bonachón, Papá Noel, porque es más llamativo para los negocios. El Niño Jesús, por el contrario, habla del niño interior que llevamos siempre dentro de nosotros, que siente necesidad de ser cuidado y que, una vez que ha crecido, tiene el impulso de cuidar. Es ese pedazo de paraíso que no se ha perdido totalmente, hecho de inocencia, de espontaneidad, de encanto, de juego y de convivencia con los otros sin ninguna discriminación.

Para los cristianos es la celebración de la “proximidad y de la humanidad” de nuestro Dios, como se dice en la epístola a Tito (3,4). Dios se dejó apasionar tanto por el ser humano que quiso ser uno de ellos. Como dice bellamente Fernando Pessoa en su poema sobre la Navidad: «Él es el eterno Niño, el Dios que faltaba; el divino que sonríe y que juega; el niño tan humano que es divino».

Ahora tenemos un Dios niño y no un Dios juez severo de nuestros actos y de la historia humana. Qué alegría interior sentimos cuando pensamos que seremos juzgados por un Dios niño. Más que condenarnos, quiere convivir y entretenerse con nosotros eternamente.

???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ????????????????????????

Su nacimiento provocó una conmoción cósmica. Un texto de la liturgia cristiana dice de forma simbólica: «Entonces las hojas que parloteaban, callaron como muertas; el viento que susurraba, quedó parado en el aire; el gallo que cantaba se calló en medio de su canto; las aguas del riachuelo que corrían, se estancaron; las ovejas que pastaban, quedaron inmóviles; el pastor que erguía su cayado quedó como petrificado; entonces, en ese preciso momento, todo se paró, todo se silenció, todo se suspendió: nacía Jesús, el Salvador de las gentes y del universo».

La Navidad es una fiesta de luz, de fraternidad universal, fiesta de la familia reunida alrededor de una mesa. Más que comer, se comulga con la vida de unos y otros, con la generosidad de los frutos de nuestra Madre Tierra y del arte culinario del trabajo humano.

Por un momento olvidamos los quehaceres cotidianos, el peso de nuestra existencia trabajosa, las tensiones entre familiares y amigos y nos hermanamos en alegre comensalidad. Comensalidad significa comer juntos reunidos en la misma mesa como se hacía antes: toda la familia se sentaba a la mesa, conversaban, comían y bebían, padres, hijos e hijas.
La comensalidad es tan central que está ligada a la aparición del ser humano en cuanto humano. Hace siete millones de años comenzó la separación lenta y progresiva entre los simios superiores y los humanos, a partir de un antepasado común. La singularidad del ser humano, a diferencia de los animales, es la de reunir los alimentos, distribuirlos entre todos comenzando por los más pequeños y los mayores, y después los demás.

La comensalidad supone la cooperación y la solidaridad de unos con otros. Fue ella la que propició el salto de la animalidad a la humanidad. Lo que fue verdad ayer, sigue siendo verdad hoy. Por eso nos duele tanto saber que millones y millones de personas no tienen nada para repartir y pasan hambre.

El 11 de septiembre de 2001 sucedió la conocida atrocidad de los aviones que se lanzaron sobre las Torres Gemelas. En ese acto murieron cerca de tres mil personas.

Exactamente en ese mismo día morían 16.400 niños y niñas con menos de cinco años de vida; morían de hambre y de desnutrición. Al día siguiente y durante todo el año doce millones de niños fueron víctimas del hambre. Y nadie quedó horrorizado ni se horroriza delante de esta catástrofe humana.

En esta Navidad de alegría y de fraternidad no podemos olvidar a esos que Jesús llamó “mis hermanos y hermanas menores” (Mt 25, 40) que no pueden recibir regalos ni comer alguna cosa.

Pero no obstante este abatimiento, celebremos y cantemos, cantemos y alegrémonos porque nunca más estaremos solos. El Niño se llama Jesús, el Emanuel que quiere decir: “Dios con nosotros”. Viene bien a la ocasión este pequeño verso que nos hace pensar sobre nuestra comprensión de Dios, revelada en Navidad:

Todo niño quiere ser hombre.
Todo hombre quiere ser rey.
Todo rey quiere ser ‘dios’.
Solo Dios quiso ser niño.

Feliz Fiesta de Navidad del año de gracia de 2014.

Traducción de Mj Gavito Milano

???????????????????????? ???????????????????????? SDC14715 ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ???????????????????????? ????????????????????????

 

 

 

 

Anuncios

¿Dónde está el nudo de la cuestión ecológica?. I y II. Leonardo Boff

¿Dónde está el nudo de la cuestión ecológica? (I)

15/12/2014

Estamos acostumbrados al discurso ambientalista generalizado por los medios de comunicación y por la conciencia colectiva. Pero hay que reconocer que restringir la ecología al ambientalismo es incidir en un grave reduccionismo. No basta una producción de bajo carbono pero manteniendo la misma actitud de explotación irresponsable de los bienes y servicios de la naturaleza. Sería como limar los dientes de un lobo con la ilusión de quitarle su ferocidad. Su ferocidad reside en su naturaleza, no en sus dientes. Algo similar ocurre con nuestro sistema industrial, productivista y consumista. Está en su naturaleza tratar a la Tierra como un mostrador de mercancías a ser colocadas en el mercado. Tenemos que superar esta visión si queremos alcanzar otro paradigma de relación con la Tierra y así parar un proceso que puede llevarnos al abismo.

Estamos cansados de medio ambiente. Queremos el ambiente entero, es decir, una visión global del sistema-Tierra, del sistema-vida y del sistema-civilización humana, formando un gran todo, hecho de redes de interdependencias, complementaciones y reciprocidades.

Con razón la Carta de la Tierra tiende a sustituir medio ambiente por comunidad de vida, pues la biología y la cosmología modernas nos enseñan que todos los seres vivos son portadores del mismo código genético de base – los veinte aminoácidos y las cuatro bases fosfatadas– desde la bacteria más originaria surgida hace 3,8 mil millones de años, pasando por las grandes selvas, los dinosaurios, los colibrís y llegando hasta nosotros. La combinación diferenciada de esos aminoácidos con las bases fosfatadas origina la diversidad de los seres vivos. El resultado de esta constatación es que un lazo de parentesco une a todos los vivientes, formando de hecho una comunidad de vida que debe ser «cuidada con comprensión, compasión y amor» (Carta de la Tierra, n. I, 2). Lo que Francisco de Asís intuía en su mística cósmica, llamando a todos los seres con el dulce nombre de hermanos y hermanas, nosotros lo sabemos por un experimento científico.

Entre esos seres vivos resalta el planeta Tierra. Desde los años 70 del siglo pasado se afirmó, en gran parte de la comunidad científica, primero la hipótesis, y desde 2001 la teoría de que la Tierra no solo tiene vida sobre ella. Ella misma está viva, y ha sido llamada por su formulador principal, James Lovelock, y en Brasil por José Lutzenberger, Gaia, uno de los nombres de la mitología griega para la Tierra viva. Ella combina lo químico, lo físico, lo ecológico y lo antropológico de forma tan sutil que se vuelve siempre capaz de producir y reproducir vida. En razón de esta constatación la propia ONU, en una famosa sesión general el 22 de abril de 2009, aprobó por unanimidad llamar a la Tierra, Madre Tierra, Magna Mater y Pachamama. Es como decir que ella es un super Ente vivo, complejo, a veces contradictorio a nuestros ojos (hace convivir el orden con el desorden), pero siempre generadora de todos los seres, en sus distintos órdenes, especialmente es gestadora de los seres vivos, máxime de los seres humanos, hombres y mujeres.

Se añade aún este dato, que, según el bioquímico y divulgador de asuntos científicos Isaac Asimov, es el gran legado de los viajes espaciales: la unicidad de la Tierra y de la humanidad. Desde allá arriba, desde las naves espaciales y la Luna, dice él y lo confirman los astronautas, no hay diferencia entre ser humano y Tierra. Ambos forman una única entidad. En otras palabras, el ser humano, dotado de inteligencia, de cuidado y de amor resulta de un momento avanzado y altamente complejo de la propia Tierra. Esta evolucionó hasta tal punto que comenzó a sentir, a pensar, a amar, a cuidar y a venerar, como ya señalaba el gran cantor y poeta argentino indígena Atahualpa Yupanqui. Y he aquí que irrumpió el ser humano en el escenario de este minúsculo planeta Tierra. Por eso se dice que el hombre deriva de humus: tierra buena y fértil; o adamah en hebreo bíblico: hijo e hija de la tierra arable y fecunda.

Todo ese proceso de la gestación de la vida sería imposible si no existiese todo el sustrato físico-químico (la escala de Mendeleiev) que se formó hace miles de millones de años en el corazón de las grandes estrellas rojas, que al explotar lanzaron tales elementos en todas las direcciones, creando las galaxias, las estrellas, los planetas, la Tierra y nosotros mismos. Por lo tanto, esta parte que parece inerte, también pertenece a la vida, porque sin ella, ayer al igual que hoy, la vida y la vida humana serían imposibles.

La sostenibilidad –categoría central de esta visión– es todo lo que se ordena a mantener la existencia de todos los seres especialmente los seres vivos y nuestra cultura sobre el planeta.

¿Qué concluimos de este rápido recorrido? Que debemos cambiar nuestra mirada sobre la Tierra, sobre la naturaleza y sobre nosotros mismos. Ella es nuestra gran madre que al igual que nuestras madres merece respeto y veneración. Es decir, conocer y respetar sus ritmos y ciclos, su capacidad de reproducción, no devastarla como hemos hecho desde el adviento de la tecnociencia y del espíritu antropocentrista que piensa que ella solo tiene valor en la medida en que nos es útil. Pero ella no necesita de nosotros, somos nosotros los que necesitamos de ella.

Este paradigma está llegando a su límite, porque la Madre Tierra está dando señales inequívocas de estar extenuada y enferma. O reinventamos otra forma de atender nuestras necesidades vitales en relación con la Tierra o ella, que está viva, podrá no querernos más sobre su suelo.

Asumir esta nueva mirada y esta nueva práctica es para mí el gran nudo y el desafío decisivo de la cuestión ecológica actual.

Leonardo Boff es autor del libreto con DVD As quatro ecologias: a ambiental, a social, a mental e a integral, Mar de Idéias, Rio 2011.

 

 

++++++++++

¿Dónde está el nudo de la cuestión ecológica? (II)

15/12/2014

En el artículo anterior con el mismo título abordamos el lado objetivo de la cuestión ecológica, tratando de superar el mero ambientalismo a partir de una nueva visión del planeta, de la naturaleza y del ser humano, como la porción pensante de la Tierra.

Pero esta consideración es insuficiente si no se completa con una visión subjetiva, aquella que afecta a las estructuras mentales y los hábitos de los seres humanos. No basta ver y pensar diferente. Tenemos también que obrar diferente. No podemos cambiar simplemente el mundo. Pero siempre podemos empezar a cambiar este pedazo del mundo que somos cada uno de nosotros. Y si la mayoría incorpora este proceso daremos el salto cuántico necesario hacia un nuevo paradigma de habitar la única Casa Común que tenemos.

Nos inspira la Carta de la Tierra, en cuya redacción tuve el honor de participar bajo la coordinación de M. Gorbachov entre otros. Insatisfechos con los resultados finales de la Rio+20 un grupo, entre ellos jefes de Estado, decidió hacer una consulta a las bases de la humanidad para levantar principios y valores con vistas a una nueva relación con la Tierra y a nuestra convivencia sobre ella. Cito la parte final que resume todo:

«Como nunca antes en la historia, el destino común nos invita a buscar un nuevo comienzo… Esto requiere un cambio de la mente y del corazón. Requiere un nuevo sentido de interdependencia global y de responsabilidad universal. Concluye la Carta: “debemos desarrollar y aplicar con imaginación la perspectiva de un modo de vida sostenible a nivel local, regional, nacional y global”» (n. 16 f).

Nótese que se habla de un nuevo comienzo y no solamente de alguna reforma o simple modificación de lo mismo. Dos dimensiones son imprescindibles: un cambio en la mente y en el corazón. El cambio en la mente ya ha sido abordado en el artículo anterior: la nueva visión sistémica, envolviendo Tierra y humanidad como una única entidad. Se podría incluir también el universo entero en proceso cosmogénico dentro del cual nos movemos y del cual somos producto.

Ahora podemos profundizar, aunque sucintamente, el cambio del corazón. Para mí aquí está uno de los nudos esenciales del problema ecológico que debe ser desatado, si realmente queremos hacer la gran travesía hacia el nuevo paradigma.
Se trata del degaste de los derechos del corazón. En un lenguaje científico-filosófico es importante, junto con la inteligencia racional e instrumental, incorporar la inteligencia cordial o sensible (véase Muniz Sodré, Adela Cortina, Michel Maffesoli).

Toda nuestra cultura moderna ha acentuado la inteligencia racional hasta el punto de volverla irracional con la creación de instrumentos para nuestra autodestrucción y para la devastación de nuestro sistema-Tierra. Esta exacerbación ha difamado y reprimido la inteligencia sensible con el pretexto de que obstaculizaba la mirada objetivista de la razón. Hoy sabemos por la nueva epistemología y principalmente por la física cuántica que todo saber, por más objetivo que sea, viene impregnado de emoción y de intereses.

La inteligencia sensible y cordial, que reside en el cerebro límbico que posee más de 200 millones de años, cuando surgieron los mamíferos, es la sede de las emociones, de los sentimientos, del amor, del cuidado, de los valores y de sus contrarios. Nuestra realidad más profunda (previamente existe el cerebro reptil con 313 millones de años) es el afecto, el cuidado, el amor o el odio, los sentimientos básicos de la vida. El neo-cortex, sitio de la razón intelectual, empezó a formarse hace 5 millones de años, se perfeccionó como homo sapiens hace 200 mil años y culminó como homo sapiens sapiens dotado de inteligencia racional completa hace apenas cien mil años. Por lo tanto, somos fundamentalmente seres de emociones y de afectos, base de todo el discurso psicoanalítico.

Tenemos que enriquecer la inteligencia intelectual e instrumental, de la cual no podemos prescindir si queremos explicar los problemas humanos. Pero ella sola se transforma en fundamentalismo de la razón, que es su locura, capaz de crear el Estado Islámico que degüella a todos los diferentes o la shoah, la solución final para los judíos. Dice el filósofo Patrick Viveret: «Solo podemos utilizar la cara positiva de la racionalidad moderna si la utilizamos amalgamada con la sensibilidad del corazón» (Por una sobriedad feliz, 2012, 41).

Sin el matrimonio de la razón con el corazón nunca nos moveremos para amar de verdad a la Madre Tierra, reconocer el valor intrínseco de cada ser y respetarlo y para empeñarnos en salvar nuestra civilización. Bien decía el Papa Francisco: nuestra civilización es cínica, pues ha perdido la capacidad de sentir el dolor del otro. Ya no sabe llorar ante la tragedia de miles de refugiados.

La categoría central de esta visión es el cuidado como ética y como cultura humanística. Si no cuidamos la vida, la Tierra y a nosotros mismos, todo enferma y terminamos por no garantizar la sostenibilidad ni rescatar lo que E. Wilson llama biofilia, el amor a la vida. Todo lo que cuidamos también lo amamos. Todo lo que amamos también lo cuidamos.
Para mí, el núcleo de la razón instrumental analítica que nos dio la tecnociencia con sus beneficios y también con sus amenazas debe ser impregnado por el núcleo de la razón cordial y sensible. Juntas constituyen el nudo de una ecología integral.

Entonces seremos plenamente humanos. Nos sentiremos parte naturaleza y verdaderamente la propia Tierra que piensa, ama y cuida. Entonces podremos creer y esperar que aun podemos salvarnos, sin necesitar pensar como Martin Heidegger: «solamente un Dios nos podrá salvar». Yes, we kann.

Traducción de Mª José Gavito Milano

+++++++++

 

Si conociéramos los sueños del hombre blanco…Leonardo Boff

Si conociéramos los sueños del hombre blanco…

2014-11-21


  La crisis económico-financiera que aflige a gran parte de las economías mundiales ha creado la posibilidad de que los muy ricos se vuelvan más ricos de lo que nunca antes han sido en la historia del capitalismo, lógicamente a costa de la desgracia de países enteros como Grecia, España y otros, y de modo general de toda la zona del euro, tal vez con una pequeña excepción, Alemania. Ladislau Dowbor (http://dowbor.org), profesor de economía de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP) resumió un estudio del famoso Instituto Federal Suizo de Investigación Tecnológica (ETH) que compite en credibilidad con las investigaciones del MIT de Harvard. En este estudio muestra como funciona la red del poder corporativo mundial, constituida por 737 actores principales que controlan los principales flujos financieros del mundo, ligados especialmente a los grandes bancos y otras inmensas corporaciones multinacionales. Para ellos, la crisis actual es una oportunidad incomparable de realizar el mayor sueño del capital: acumular de forma cada vez mayor y de manera concentrada.

El capitalismo ha realizado ahora su sueño, posiblemente el último de su ya larga historia. Ha tocado techo. ¿Y después del techo? Nadie sabe. Pero podemos imaginar que la respuesta nos vendrá de otros modelos de producción y de consumo sino de la propia Madre Tierra, de Gaia, que, finita, no soporta más un sueño infinito. Ella está dando claras señales anticipatorias, que al decir del premio Nobel de medicina Christian de Duve (véase el libro Polvo Vital: la vida como imperativo cósmico, 1997) son semejantes a aquellos que antecedieron a las grandes destrucciones ocurridas en la ya larga historia de la Tierra (3,8 miles de millones de años). Tenemos que estar atentos pues los eventos extremos que ya estamos vivenciando apuntan a eventuales catástrofes ecológico-sociales, aun en nuestra generación.

Lo peor de todo es que ni los políticos ni gran parte de la comunidad científica ni la población se están dando cuenta de esa peligrosa realidad. Es tergiversada u ocultada, pues es demasiado antisistémica. Nos obligaría a cambiar, cosa que pocos desean. Bien decía Antonio Donato Nobre en un estudio recientísimo (2014) sobre El futuro climático de la Amazonia: «La agricultura consciente, si supiese lo que la comunidad científica sabe (las grande sequías que vendrán), estaría en las calles con carteles exigiendo al gobierno la protección de las selvas y plantando árboles en su propiedad».

Nos falta un sueño mayor que galvanice a las personas para salvar la vida en el Planeta y garantizar el futuro de la especie humana. Mueren las ideologías. Envejecen las filosofías. Pero los grandes sueños permanecen. Ellos nos guían por medio de nuevas visiones y nos estimulan a gestar nuevas relaciones sociales, con la naturaleza y con la Madre Tierra.

Ahora entendemos la pertinencia de las palabras del cacique piel roja Seattle al gobernador Stevens del Estado de Washington en 1856, cuando éste forzó la venta de las tierras indígenas a los colonizadores europeos. El cacique no entendía por qué se pretendía comprar la tierra. ¿Se puede comprar o vender la brisa, el verdor de las plantas, la limpidez del agua cristalina y el esplendor de los paisajes? Para él la tierra era todo eso, no el suelo como medio de producción.

En este contexto piensa que los pieles rojas comprenderían el por qué de la civilización de los blancos «si supieran cuáles son las esperanzas que transmite a sus hijos e hijas en las largas noches de invierno, cuáles son las visiones de futuro que ofrece para el día de mañana».

¿Cuál es el sueño dominante de nuestro paradigma civilizatorio que colocó el mercado y la mercancía como eje estructurador de toda la vida social? Es la posesión de bienes materiales, la mayor acumulación financiera posible y el disfrute más intenso que podamos de todo lo que la naturaleza y la cultura nos pueden ofrecer hasta la saciedad. Es el triunfo del materialismo refinado que alcanza hasta lo espiritual, hecho de mercancía, con la engañosa literatura de autoayuda, llena de mil fórmulas para ser felices, construida con retazos de psicología, de nueva cosmología, de religión oriental, de mensajes cristianos y de esoterismo. Es pura engañifa para crear la ilusión de una felicidad fácil.

Así y todo, por todas partes surgen grupos portadores de nueva reverencia hacia la Tierra, inauguran comportamientos alternativos, elaboran nuevos sueños de un acuerdo de amistad con la naturaleza y creen que el caos presente no es solo caótico, sino generativo de un nuevo paradigma de civilización que yo llamaría civilización de la religación, sintonizada con la ley más fundamental de la vida y del universo, que es la panrelacionalidad, la sinergia y la complementariedad.

Entonces habremos hecho la gran travesía hacia lo realmente humano, amigo de la vida y abierto al Misterio de todas las cosas. Es el camino a seguir.

Leonardo Boff


MOSAICO, 6-XI-014

Martínez Campos, 6-XI-014

GUIA

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

                   LA PIEDAD, 6 de Noviembre.- CUALQUIERA QUE HAYA pasado conviviendo aquí, dijéramos durante 25 años y dado que tenga cierto, aun cuando mínimo, sentido de observación, se dará cuenta de que La Piedad (y su región) ha cambiado de lo lindo. Y si por edad o temperamento mide ya su tiempo en décadas, esa observación le dirá: sí, ¡sí, cómo cambian las cosas!, y es muy cierto eso de que al tiempo nadie lo detiene. Lo obvio.  ¿Y ese cambio, para bien o para mal?. Pues para las dos cosas, claro. AUN CUANDO EL crecimiento, esa “filosofía” de la existencia, aplicada a personas y sociedades, está ahora en cuestión porque dicho crecimiento ha puesto en un brete a toda la existencia y a todo el planeta, incluido el rincón de él que pisamos, La Piedad y su ya zona conurbada, sí que han crecido. ALGUNA VEZ ME  comentó un hombre de empresa que determinado circulo de negocios aquí se oponía, por ejemplo, a que aquí se estableciera la gran empresa que luego se plantó en Zacapu. Y era voz pública que grupos de negociantes “no veían con buenos ojos” se establecieran grandes centros comerciales: ¡Y aquí están!, la ciudad está conformada ya, además de una red de comunicaciones carreteras, por grandes establecimientos. Unos van, otros vienen, pero esas tiendas determinan la vida ciudadana, aun cuandoe los modestos mercados de abastos y sus alrededores, siguen funcionando. Hay, pues, para todos. Otra cosa será si esos y otros establecimientos llegan a resolver (nadie duda que ayudan) el gran problema del desempleo, en una región de migrantes que buscan transfronteras lo que no encuentran aquí. LO QUE ME conmociona es el enterarme del gran deterioro ambiental envolvente, planetario, del cual nadie, nadie, escapamos. Y no me parece exagerada la metáfora de que el gran Río Lerma, a su paso por aquí, está muerto (en realidad en toda su cuenca), A través de los años se ha convertido en receptor de cloacas, desechos, residuos fabriles y aquellos idílicos paisajes con sauces llorones, abundancia de peces y aguas tranquilas y azas transparentes, dudo que las actuales generaciones los vean. Fruto del “crecimiento” en su fase destructiva.  PERO ME ADMIRO de los grandes pasos en el terreno educativo que ha dado La Piedad. En mis tiempos de diarista, visitaba mucho el Colegio Vasco de Quiroga, y las oficinas de la allí establecida Universidad del Valle de Atemajac. Ahora, en su flamante edificio, es centro de enseñanza superior de primer nivel; también me tocó ver el nacimiento del Instituto Tecnológico de La Piedad, ahora lo mejor por aquí, en su género y sus modernas instalaciones en la meseta que lo alberga; visité con frecuencia al naciente Colegio de Michoacán, mientras funcionaba en un local céntrico. Luego la modernidad lo habría de trasladar a su gran edificio, en zona residencial. Allí he logrado “cubrir” y con mucho gusto, diversos actos públicos. Pero algunas de sus actividades de difusión cierto que eran reservadas para la noche y por razones obvias para públicos reducidos. AHORA EL GRAN Colegio de Michoacán, apoyado por la autoridad municipal, sale más a la calle, a llegar su ciencia y sus conocimientos a un público más amplio, en labores de divulgación. Este día jueves, mientras mi persona va rauda y veloz por la autopista a iniciar las quimioterapias en Morelia, se establecerá en el centro de la ciudad un gran domo para capturar la atención, la curiosidad y las ansias de saber de la juventud, en torno a la ciencia. Y luego, mañana viernes, en la plazoleta de la bandera, en el mirador de la Colonia Vasco de Quiroga, un telescopio para que los piedadenses contemplen mas de cerca el firmamento. “Burbuciencia es un domo tipo carpa geodésica con capacidad para albergar a 80 personas sentados. Las paredes interiores funcionan como pantallas donde se proyectarán cortos y documentales científicos en tercera dimensión. Estará instalado en el Jardín “Marcos H. Pulido” conocido como La Purísima los días 6 y 7 de noviembre. El segundo de los eventos de divulgación de la ciencia que se estarán llevando a cabo en La Piedad es la Noche de Observación Astronómica donde gracias a la mediación del COLMICH con el Centro de Investigaciones en Óptica de León, será posible la instalación de un telescopio en la plazoleta de la bandera “Ricardo Guzmán” a las 20 de la noche del viernes 7 para apreciar el firmamento mediante este instrumento tanto en una pantalla como en el propio artefacto”. EN CÍRCULOS CIENTÍFICOS y de estudiosos, cierto que hay pre-ocupación y hasta alarma por lo que le sucede a la Tierrita en el terreno ambiental. Durante una conferencia el mes pasado en Monterrey, Leonardo Boff , fue reiterativo: nuestro planeta y todo lo que contiene de vida, está en riesgo. Nuestro crecimiento lo ha averiado. Hemos  puesto en riesgo el futuro para nuestros nietos. Todo por el crecimiento desbocado de los últimos dos siglos, acelerado desde mediados del anterior, el XX. (La urgencia de cuidar de la Tierra y de la vida) Así están las cosas. (www.silvianomartinez.wordpress.com )

La urgencia de refundar la ética y la moral. Leonardo Boff

La urgencia de refundar la ética y la moral

27/10/2014

Actualmente una de las mayores demandas en los grupos, en las escuelas, en las universidades, en las empresas, en los seminarios de distinto orden es la cuestión de la ética. Las peticiones que más recibo son justamente para abordar este tema.

Hoy es especialmente difícil, pues no podemos imponer a toda la humanidad la ética elaborada por Occidente siguiendo a los grandes maestros como Aristóteles, Tomás de Aquino, Kant y Habermas. En el encuentro de las culturas por la globalización nos vemos confrontados con otros paradigmas de ética. ¿Cómo encontrar más allá de las diversidades un consenso ético mínimo, válido para todos? La salida es buscar en la propia esencia humana, de la cual todos son portadores, su fundamento: cómo nos debemos relacionar entre nosotros, seres personales y sociales, con la naturaleza y con la Madre Tierra. La ética es de orden práctico, aunque se base en una visión teórica. Si no actuamos en los límites de un consenso mínimo en cuestiones éticas, podemos producir catástrofes socioambientales de magnitud nunca antes vista.

Es valiosa la observación del apreciado psicoanalista norteamericano Rollo May, que escribió: «En la actual confusión de episodios racionalistas y técnicos perdemos de vista y nos despreocupamos del ser humano; ahora necesitamos volver humildemente al simple cuidado; muchas veces creo que solamente el cuidado nos permite resistir al cinismo y a la apatía que son las enfermedades psicológicas de nuestro tiempo» (Eros e Repressão, Vozes 1973 p. 318-340).

Me he dedicado intensamente al tema del cuidado (Saber Cuidar, 1999; El cuidado necesario, 2013). Según el famoso mito del esclavo romano Higinio sobre el cuidado, el dios Cuidado tuvo la feliz idea de hacer un muñeco con forma de ser humano. Llamó a Júpiter para que le infundiera el espíritu, y éste lo hizo. Pero cuando quiso ponerle un nombre, se levantó la diosa Tierra diciendo que tal figura estaba hecha de materia suya y por lo tanto ella tenía más derecho a darle un nombre. No llegaron a ningún acuerdo y llamaron a Saturno, padre de los dioses, quien decidió la cuestión llamándole hombre, que viene de humus, tierra fértil. Y ordenó al dios Cuidado: «tú que tuviste la idea cuidarás del ser humano todos los días de su vida». Por lo que se ve, la concepción del ser humano como compuesto de espíritu y cuerpo no es originaria. El mito dice: «El cuidado fue lo primero que modeló al ser humano».

El cuidado, por tanto, es un a priori ontológico, está en el origen de la existencia del ser humano. Ese origen no debe entenderse temporalmente, sino filosóficamente, como la fuente de donde brota permanentemente la existencia del ser humano. Estamos hablando de una energía amorosa que brota ininterrumpidamente en cada momento y en cada circunstancia. Sin el cuidado el ser humano seguiría siendo una porción de arcilla como cualquier otra a la orilla del río, o un espíritu angelical desencarnado y fuera del tiempo histórico.

Cuando se dice que el dios Cuidado moldeó, el primero, al ser humano, se pretende enfatizar que empeñó en ello dedicación, amor, ternura, sentimiento y corazón. Con eso asumió la responsabilidad de hacer que estas virtudes constituyesen la naturaleza del ser humano, sin las cuales perdería su estatura humana. El cuidado debe transformarse en carne y sangre de nuestra existencia.

El propio universo se rige por el cuidado. Si en los primeros momentos después del big bang no hubiese habido un sutilísimo cuidado para que las energías fundamentales se equilibrasen adecuadamente, no habrían surgido la materia, las galaxias, el Sol, la Tierra y nosotros mismos. Todos nosotros somos hijos e hijas del cuidado. Si nuestras madres no hubiesen tenido infinito cuidado al recibirnos y alimentarnos, no habríamos sabido cómo salir de la cuna a buscar nuestro alimento. Habríamos muerto en poco tiempo.

Todo lo que cuidamos también lo amamos y todo lo que amamos también lo cuidamos.

Junto con el cuidado nace naturalmente la responsabilidad, otro principio fundador de la ética universal. Ser responsable es cuidar de que nuestras accionen no hagan daño ni a nosotros ni a los demás, sino al contrario, que sean benéficas y promuevan la vida.

Todo necesita ser cuidado. En caso contrario se deteriora y lentamente desaparece. El cuidado es la mayor fuerza que se opone a la entropía universal: hace que las cosas duren mucho más tiempo.

Como somos seres sociales, no vivimos sino que convivimos, necesitamos la colaboración de todos para que el cuidado y la responsabilidad se conviertan en fuerzas plasmadoras del ser humano.

Cuando nuestros antepasados antropoides iban en busca de alimento, no lo comían al momento como hacen, en general, los animales. Lo recogían y lo llevaban a su grupo y cooperativa y solidariamente comían juntos, empezando por los más jóvenes y los mayores, y después todos los demás. Fue esta cooperación la que nos permitió dar el salto de la animalidad a la humanidad. Lo que fue verdadero ayer, también sigue siendo verdadero hoy. Es lo que más falta hace en este mundo que se rige más por la competición que por la cooperación. Por eso somos insensibles ante el sufrimiento de millones y millones de personas y dejamos de cuidar y de responsabilizarnos del futuro común, el de nuestra especie y el de la vida en el planeta Tierra.

Es importante reinventar ese consenso mínimo alrededor de estos principios y valores si queremos garantizar nuestra supervivencia y la de nuestra de civilización.

Traducción de Mª José Gavito Milano

MOSAICO. 16-X-014

Martínez Campos, 16-X-014

GUIA

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 16 de Octubre.-  AQUÍ SÍ QUE podría ser una realidad el dicho aquel de “el que menos corre vuela”, en referencia, claro, a la calidad de todos quienes compiten sea en un torneo, en una competencia deportiva, tal vez académica o artística. Porque la presidencia municipal, a través de su Dirección de Deportes y Recreación a cargo de Guillermo López Zúñiga, organiza para este próximo domingo, una carrera de cinco kilómetros en un periplo que incluye calles y avenidas del centro de la ciudad. Lo de volar, tal vez no sea tan literal, pero el caminar, correr o trotar, sí que se podrá porque la carrera está diseñada para niños, jóvenes, deportistas profesionales, y personas adultas, todo en diversas modalidades y con la finalidad de llegar a la meta de unos mil participantes. Inscripción gratuita y camiseta si se hace a partir del viernes y la gran satisfacción de participar en un evento colectivo transparente y estimulante, además de muy bueno en eso de cuidar de la propia salud o de la familiar porque podrán participar también familias. MUY BUENO QUE se realicen estas competencias, por el puro gusto de participar. Los médicos nos dicen siempre: corra, camine, haga ejercicio. Por lo general no hacemos caso, si no es que comenzamos a observar ciertas “perturbaciones” bien visibles en la región de nuestro vientre. Nunca es tarde, desde luego, y no hay qué esperar que nos lo recuerden los de la tele, entre anuncio y anuncio de cuanto menjurge se inventa para curar o prevenir, porque no lo harán. Prevenir pues. La carrera de referencia, que partirá desde el Teatro del Pueblo y allí mismo volverá luego de los cinco kilómetros de recorrido, se llama “Corriendo y Trotando Michoacán 2014”. En lo personal, mi modesta y averiada persona en situación “postoperatoria”, de seguro no podrá participar, ni trotar, ni caminar, ni correr ni menos volar, pero espero la próxima, jeje. LA PRESIDENCIA MUNICIPAL piedadense anunció que para este sábado se efectuará su sexta versión de gobierno itinerante, ahora en la colonia Ejido Los Moreno. El esquema es el mismo: labores de balizamiento, el alcalde Hugo Anaya y colaboradores, atenderám problemas de los residentes, y estarán al  pendiente de que todo marche bien. En esta ocasión, se presentará durante la jornada, la cantante Jazmín Yanirey, y el ballet folclórico del bachillerato tecnológico (CBTIS 84). “RESCATAR LA IMAGEN de Michoacán, no disminuir el presupuesto en materia de turismo en el Estado, además de reconocer al sector como una actividad económica preponderante para Michoacán que requiere atención inmediata y permanente, para que siga siendo una palanca de desarrollo en la entidad, son algunas de las solicitudes que empresarios del sector turístico hicieron por escrito a los diputados integrantes de la Comisión de Turismo en el Congreso del Estado”, señala un comunicado de la legisladora Laura González. En dicha reunión, según  la legisladora panista, los empresarios enfatizaron en que el recorte presupuestal no es la solución para enfrentar la crisis financiera en la que se encuentra sumergido el Estado, por lo que es indispensable buscar mejores mecanismos que saneen las finanzas y la imagen de Michoacán. Pues sí, comento por mi parte, Michoacán sería un caso típico (o atípico) del desquiciamiento que a nivel nacional se nos ha venido encima los últimos tiempos. Todos lo percibimos, todos lo “vivimos” y todos lo lamentamos. Pero al hurgar en las causas, nos topamos con callejón sin salida. Claro, buscamos responsables y, en caso de encontrarlos, damos con los “culpables” y es cuando agarramos de chivos expiatorios a los primeros que se nos atraviesen, sea la vieja clase política, la “inexperta” nueva clase política, la  partidocracia y, profundizando un poco más, hasta a los generadores de valores, que se pasaron décadas y siglos bordando en las alturas doctrinarias, reglamentando todo y cuando llegó la hora de la “praxis”, de aterrizar en lo cotidiano, no supimos cómo hacerlo y todo se nos salió de control. Y AHORA RESULTA que hasta el Ebola se nos globalizó y, ahora sí, los países del Norte también están alarmados porque la epidemia les está llegando a ellos, lo que desde luego tampoco es bueno. Allá donde nació dicha “peste” moderna, en Africa, no era problema. Se acabó el colonialismo y aquellos países quedaron en manos tribales que se armaron para buscar o mantener el poder. Quién se iba a ocupar de ellos. Que se defendieran solos de sus “sidas” y de sus “ébolas”. Pero que se viene la globalidad y ahora o jalamos todos parejos para contrarrestar sus efectos destructivo, o nos lleva parejo a todos. ¡Si hasta los monseñores se la pasan por allá debatiendo ideas que si, o que si no en determinados asuntos, en lugar de ir al aquí, y ahora, al problema concreto. Le tememos al “contagio”, así sea ideológico y le dejamos la lucha heróica a los médicos y a las enfermeras. (www.losnuevostiempos.wordpress.com).

Las elecciones a la luz de la historia anti-pueblo. Leonardo Boff

Las elecciones a la luz de la historia anti-pueblo

2014-10-17


Nada mejor que leer las actuales elecciones a la luz de la historia brasilera con la tensión entre las élites y el pueblo. Voy a valerme de la contribución de un historiador serio con formación en Roma, en Lovaina y en la USP de São Paulo, el padre José Oscar Beozzo, una de las inteligencias más brillantes de nuestro clero.

Dice Beozzo: «la cuestión de fondo en nuestra sociedad es la del derecho de los pequeños a la vida, amenazada siempre por la abismal desigualdad de acceso a los medios de vida y por las exiguas oportunidades abiertas a las grandes mayorías del piso de abajo.

Como nos enseña Caio Prado Júnior, nuestra desigual formación social reposa sobre cuatro pilares difíciles de remover: a) la gran propiedad de la tierra concentrada en las manos de unos pocos, de tal modo que no haya tierra “libre” y “disponible” para quien la trabaja o para quienes fueron sus dueños originarios, los pueblos indígenas; b) el predominio de la monocultura; c) la producción enfocada al mercado externo (azúcar, tabaco, algodón, café, cacao y hoy soja); d) el régimen de trabajo esclavo.

La independencia de Portugal no alteró ninguno de esos pilares. Los que en aquella época soñaron con un Brasil diferente proponían el cambio de la gran propiedad por la pequeña propiedad en manos de quien la trabajaba; de la monocultura por la policultura, de la producción para el mercado internacional por otra dirigida al autoconsumo y al abastecimiento del mercado interno; del trabajo esclavo por el trabajo familiar libre. Esto pudo darse en pequeñas regiones periféricas a las monoculturas tropicales, en la sierra gaucha y catarinense, con colonos alemanes, italianos, polacos, en una propiedad más democratizada.

Hubo una oposición general de los grandes propietarios esclavistas a cualquiera de esas medidas y fueron eliminados a sangre y fuego los levantamientos populares que apuntaban a cualquier medida democratizadora en la economía, en la política y sobre todo en las relaciones laborales. Basta recordar algunas de esas revueltas: la insurrección de los esclavos Malês en Bahía, la Balayada en Maranhão, la Cabanagem en la Amazonia, la revolución Playera en Pernambuco, la Farroupilha en el Sur.

La revolución del 30, con su rasgo nacionalista, desplazó aunque parcialmente el eje del país del mercado externo hacia el interno; del modelo agrario exportador al de sustitución de importaciones; del dominio de las élites exportadoras de café del pacto Minas/São Paulo hacia nuevos líderes de las zonas de producción para el mercado interno, como las de arroz y charque de Rio Grande del Sur; del voto restringido al voto “universal” (menos para los analfabetos, en aquella época todavía mayoría entre los adultos), del voto exclusivamente masculino al voto femenino; de las relaciones de trabajo dictadas solamente por el poder de los patrones a su regulación, por lo menos en la esfera industrial, con la creación del Ministerio de Trabajo y de las leyes del trabajo enfocadas hacia la clase obrera. No se consiguió tocar el dominio insoslayable de los propietarios de tierra en la regulación del trabajo dentro de sus propiedades, lo cual ocurrirá sólo después de 1964, con el Estatuto del Trabajador Rural.

Getulio implantó una política corporativista de apaciguamiento entre las clases y de “cooperación” entre capital y trabajo, entre los obreros y los capitanes de la industria en torno a un proyecto de industrialización y de defensa de los intereses nacionales.

En esta campaña electoral ciertos medios de comunicación han creado el eslogan: “Fuera PT”. Se busca acabar con la dictadura del PT para instaurar la “dictadura del mercado financiero”. ¿Qué es lo que molesta realmente? ¿La corrupción y el “mensalón”?

A mi modo de ver, lo que incomoda, pese a todos sus límites, son las medidas democratizadoras como la Pro-Uni, los cupos en las universidades para los estudiantes venidos de la escuela pública y no de los colegios particulares; las cupos para aquellos cuyos abuelos vinieron de las bodegas de la esclavitud; la reforma agraria, mucho menor todavía de lo que sería necesario; la demarcación y la homologación en área continua de la tierra Yanomami contra media docena de arroceros apoyados por el coro unánime de los latifundistas y del agronegocio, así como todos los programas sociales de Bolsa Familia, Luz para todos, Mi Casa, mi Vida, Más Médicos y de ahí por delante.

Nunca molestó a estos críticos que el Estado pagase los estudios a jóvenes estudiantes de familias ricas que dieron a sus hijos una buena educación en escuelas particulares, lo que les franqueó el acceso a la enseñanza gratuita en las universidades públicas, profundizando la desigualdad de oportunidades. Esos estudios cuestan mensualmente al Estado en los cursos de Medicina de seis a siete mil reales. Nunca protestaron esas familias contra esa “bolsa-limosna” dada a los ricos, considerada como un “derecho” debido a sus méritos y no como un puro y escandaloso privilegio. Son los mismos que se niegan a ejercer de médicos en el interior y en las periferias que no disponen ni de un solo medico.

Los que suben el tono diciendo que en el país todo va mal, que pese a la mejora del salario mínimo, la creación de millones de empleos, la ampliación de las políticas sociales dirigida a los más pobres, la creación de Más Médicos, se posicionan en contra de las políticas del PT que pretenden asegurar derechos ciudadanos, ampliar la democratización de la sociedad, combatir privilegios y sobre todo poner un poco de freno (insuficiente a mi modo de ver) a la ganancia y a la dictadura del capital financiero y del “mercado”.

Esta es la razón de mi voto para otro proyecto de país, que atienda las demandas siempre negadas a las grandes mayorías. Por eso, voté a Dilma en la primera vuelta y lo volveré a hacer en la segunda, respetando otras opciones».

Me asocio a esta interpretación, también en el voto a Dilma Rousseff.