MOSAICO, 27-XI-014

Martínez Campos, 27/XI/014

GUIA

 

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 27 de Noviembre.- OBJETIVIDAD, OBJETIVIDAD, LO que se llama objetividad, tal vez no exista en ningún lado, porque a todo lo que hagamos o digamos, le metemos “sentimiento” y a veces de más. Y menos la objetividad en el periodismo, aun cuando alguien, a la hora del encomio al periodista que elogia, lo califique de “objetivo. En lo personal, prefiero tomar como criterio, el de veracidad, considerando que quien escribe, servidor es de la palabra o de la verdad y,  si se atreve a profundizar, servidor de la Palabra, o de la Verdad. DIGO ESTO PORQUE, según apunté en el MOSAICO anterior, me tocaron aquí los tiempos del naciente PRD, con su retórica contestataria, proclamas de reivindicaciones sociales a fondo, tal vez  utopías esbozadas y entusiasmo de multitudes durante aquellos mítines de campañas. Mi trabajo (que considero modesto) llegó a cuajar en amplias notas (noticias) entrevistas a personajes de la política. Y sí, en veces me apasioné, sin dejar de pisar el suelo en que me desenvolvía y logré algunas entrevistas, de banqueta o de café, en el centro, con líderes partidarios como Felipe Calderón, Carlos Castillo Peraza, Leonel Godoy, Porfirio Muñoz Ledo. Sí prefería el trato profesional con personas más abiertas, de esas que saben aquilatar el valor del periodismo . A propósito recuerdo  mi buena relación profesional con Lupita Sánchez, sobre todo cuando diputada federal, período en el cual logré buenas informaciones, adecuadas al trabajo periodístico de entonces, tanto en el semanario como cuando corresponsal en medios de Morelia o alguno de México. En su oficina conocí al joven militante Martín Govea, de jovial trato y acendrado partidismo. De él, de su sitio en el Face, recojo una opinión sobre la renuncia del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, al PRD partido que fundó. “Martín Govea Millán. Cuauhtémoc Cárdenas Renuncia al PRD. En 1988 estrené mi primer credencial de elector votando por el proyecto que encabezaba el ingeniero, como candidato del Frente Democrático Nacional, (yo tenía 19 años), un año después (1989) participé con orgullo en modestas tareas de organización del recién nacido PRD. Recuerdo con nostalgia esos años los militantes sentíamos realmente una hermandad que nos fortalecía para hacerle frente a cualquier contratiempo. Inolvidables los mítines en el Zócalo de la Ciudad de México, a los que acudíamos por nuestros propios medios. Eran viajes muy bonitos porque había armonía, los que llevaban taquitos o cualquier refrigerio lo compartían con el que no llevaba, todos éramos iguales, simples militantes del PRD que luchábamos por un cambio, por una ¡Patria para todos!. Los primeros gobiernos municipales que tuvimos, se quiera reconocer o no, marcaron un parteaguas que obligó a las administraciones siguientes (fueran del partido que fuesen) a hacer mejor su trabajo en beneficio del desarrollo de las comunidades. En las próximas horas y días haré un análisis más a fondo de la importancia histórica de ese PRD original, ese partido en el que cultivamos tantos entrañables amigos, muchos de ellos que se nos adelantaron en el camino. Por ahora, mientras reflexiono la renuncia del ingeniero Cárdenas, me quiero quedar con esos buenos recuerdos.

Lo que vino después (las corrientes, la lucha por el poder, acuerdos cupulares, abandono de las bases, bloqueo al relevo generacional), son cánceres que enfermaron un proyecto tan bonito y noble, tanto que es posible que se haya generado una metástasis. Recomiendo leer: Rebelión en la Granja (Animal Farm), de George Orwell, publicada en 1945 y que pareciera describe situaciones actuales”. POR MI PARTE, esos desencantos, ese mortecino entusiasmo llegué a percibirlo como periodista entre los militantes que trataba. Aquí no lograron la presidencia municipal, que en “buena lógica” les tocaba. Las dificultades del medio, tal vez, pero a lo mejor también la falta de una mística política que sobrepasara grupos, clientelismos y las inercias heredadas de su origen. ¿Cómo influyó en la decadencia la escuela de origen de un sistema autoritario y de la ideología poco a poco diluida de una Revolución Mexicana decantada?; ¿O cómo influyó en las izquierdas la otra herencia, la del socialismo real colapsado a fines de los ochenta y principios de los noventa?. Que nos lo digan los estudiosos. FERGUSON, MISURI, USA, sí; Ayotzinapa y los desmanes sobre todo en El Estado de Guerrero, sí, en el fondo de ambos, un problema de injusticia y de inhumanidad. ¿Pero por qué allí, y donde quiera que hay manifestaciones, en diversas geografías del mundo, culminan en explosiones violentas como si todo pareciese concertado?. ¿O no será más bien, en una apreciación agri-dulce, que inconmensurables energías sociales ( debajo de los poderes cupulares) nacen del caos aparente que presenciamos en los noticieros y están derrumbando al caduco Mundo que conocimos y apuntan, eso sí, a un rediseño total de las cosas?. ¿Pues Quién sabe?. www.silvianomartinez.wordpress.com).

 

 

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